“Mi bosque imaginado”: una travesía artística que despierta los sentidos y el alma

Algo mágico está floreciendo en el corazón de Angelópolis. En el sofisticado escenario del Luxury Hall, se presenta una exposición que no solo seduce la vista, sino que remueve la memoria, el corazón y la imaginación: “Mi bosque imaginado” de Robert Smith & Amigos.

Con una atmósfera vibrante y envolvente, esta muestra reúne a cuatro artistas que, desde sus sensibilidades únicas, nos invitan a adentrarnos en un bosque sensorial y emocional: Robert Smith, Joe Irabien, Andrea Sánchez Moreno y Mónica Mata Pérez.

Un bosque sembrado de emociones y transformación

La exposición gira en torno a la obra de Robert Smith, artista multidisciplinario nacido en Carolina del Norte en 1958 y residente entre Puebla y Hendersonville, EE. UU. Su obra, un crisol de materiales y memorias, es también un espejo de su vida: una sucesión de reinvenciones valientes, de dejar atrás lo conocido para abrazar lo que podría ser.

Smith, quien ha transitado del diseño textil a las artes visuales, entre Nueva York y América Latina, nos ofrece una visión que emana de su propia historia y de los hilos que lo conectan con su linaje, su entorno y su espíritu explorador. Su musa inesperada: Doña Kú, una coati que le abrió la puerta hacia este bosque imaginado, donde el color, la textura y el recuerdo son guías.

Las puertas que nos miran, las texturas que nos hablan. Un poco sobre los amigos de Robert.

Joe Irabien, mejor conocido como “The Door Man”, construye un universo donde cada puerta cuenta una historia. Desde su infancia en la Ciudad de México hasta sus días de introspección creativa, ha aprendido que una puerta no solo se abre: también nos confronta. Con cada obra, Joe nos reta a cruzar umbrales internos, a mirar lo que hay detrás de nuestros propios muros.

Por su parte, Andrea Sánchez Moreno nos lanza al cosmos y al microcosmos. Su pintura abstracta, hecha de resinas, arena, vidrio, acrílico y óleo, juega con la percepción y nos recuerda que todo en el universo, desde las estrellas hasta una célula, está tejido con patrones repetitivos. Andrea explora la lattice que, como propuso Grinberg, entrelaza la realidad. Su obra es un juego óptico que exige pausa, contemplación… y asombro.

Y finalmente, Mónica Mata Pérez nos conduce a un mundo de ensueño. Con manos de maga, fusiona textiles, flores, pigmentos y materiales orgánicos para crear escenarios que parecen salidos de un cuento. Cada pieza es un rincón de fantasía, un susurro nostálgico que acaricia con su estética romántica y su técnica impecable. Mónica logra lo que pocos: que el espectador vuelva a soñar.

Una invitación a perderse (y encontrarse)

“Mi bosque imaginado” no es solo una exposición; es una experiencia sensorial que va más allá de lo visual. Es una caminata por los recuerdos, una sacudida de emociones, un viaje a lo más profundo del alma a través de la creatividad.

Está abierta al público en el Luxury Hall de Angelópolis, donde el arte cobra vida entre aromas, texturas, símbolos y relatos. Una oportunidad imperdible para reconectar con la sensibilidad, con la infancia, con los sueños y con lo que aún puede transformarse.

Ven y piérdete en este bosque. Te prometemos que saldrás distinto.